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Tarjeta de crédito: cómo utilizarla correctamente y evitar deudas

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21 de octubre de 2026 por
Tarjeta de crédito: cómo utilizarla correctamente y evitar deudas
Administrator

Las tarjetas de crédito ocupan un espacio cada vez mayor dentro de las finanzas de los hogares dominicanos. A junio de 2025, la cartera asociada con este producto alcanzaba RD$122,142 millones aproximadamente, según la Superintendencia de Bancos, una expansión que confirma su importancia como instrumento de pago y acceso al crédito, aunque los mismos datos muestran una diferencia que merece atención: los usuarios de menores ingresos recurren con mayor frecuencia al financiamiento de sus balances, lo que convierte la forma de utilización de la tarjeta en un asunto de planificación financiera y no simplemente de consumo.

Una tarjeta de crédito puede facilitar pagos, resolver necesidades temporales y contribuir a construir historial crediticio, sin embargo, cuando comienza a utilizarse para completar regularmente un ingreso que no alcanza, deja de funcionar solamente como medio de pago y se convierte en una fuente recurrente de financiamiento.

El límite aprobado no representa capacidad de compra

Uno de los errores más importantes consiste en interpretar el límite disponible como dinero adicional, si una persona recibe una tarjeta con RD $100,000 pesos de límite, eso no significa que su presupuesto haya aumentado a ese monto, significa que dispone de una línea de crédito que deberá pagar posteriormente.

La verdadera capacidad de compra continúa determinada por los ingresos disponibles después de cubrir obligaciones, ahorro y gastos esenciales, por eso una compra puede estar dentro del límite de la tarjeta y, al mismo tiempo, fuera de la capacidad financiera de quien la realiza.

El tener clara esta diferencia resulta especialmente importante cuando se acumulan varias tarjetas, porque observar individualmente el disponible de cada una puede ocultar la exposición total al crédito.

La fecha de corte y la fecha límite cumplen funciones diferentes

Comprender el ciclo de facturación también cambia la manera de utilizar este producto, la fecha de corte determina el cierre de las operaciones que integrarán el estado de cuenta, mientras la fecha límite indica hasta cuándo corresponde realizar el pago requerido.

Conocer ambas permite planificar mejor el flujo de efectivo y evitar que la tarjeta se administre únicamente observando el pago mínimo.

Este último merece especial atención, porque pagar el mínimo puede mantener la obligación al día según las condiciones del producto, pero no equivale a liquidar el consumo realizado, la parte financiada continúa generando costos de acuerdo con las condiciones contractuales, por lo que utilizar reiteradamente esta alternativa puede extender durante meses el pago de compras que originalmente parecían pequeñas.

Cuando la tarjeta comienza a financiar el estilo de vida

Existe una señal más importante que el monto de la deuda y es utilizar crédito para cubrir de manera recurrente supermercado, servicios básicos o gastos ordinarios porque el ingreso del mes ya se agotó.

El problema no está necesariamente en pagar estos consumos con tarjeta, muchas personas la utilizan como medio de pago y liquidan posteriormente el balance. La dificultad aparece cuando esos gastos solamente pueden sostenerse trasladando parte del consumo al siguiente período.

En ese momento conviene analizar el presupuesto antes de solicitar un límite mayor, porque ampliar el crédito puede aliviar temporalmente la falta de liquidez, pero también posponer el ajuste que realmente necesitan las finanzas.

Los beneficios también tienen que pasar por el presupuesto

Millas, puntos, descuentos y devoluciones pueden agregar valor, aunque únicamente cuando no inducen a gastar más de lo previsto, comprar algo innecesario para obtener una recompensa transforma el beneficio en un incentivo para aumentar el consumo.

La comparación debería realizarse sobre el costo total y la utilidad real del producto, considerando tasa, cargos, beneficios, hábitos de uso y capacidad de pago, no solamente las promociones disponibles.

La Academia Finanzas con Propósito ofrece el curso La tarjeta de crédito, su propósito de uso y beneficios, un recurso que puede servir para profundizar en el funcionamiento de este instrumento y comprender cómo incorporarlo dentro de una planificación financiera responsable.

Una tarjeta bien administrada puede ser una herramienta útil, pero su verdadero valor no depende del límite aprobado ni de la cantidad de beneficios acumulados; depende de conservar algo mucho más importante: la capacidad de utilizar crédito sin permitir que el crédito determine cómo se administra el ingreso futuro.